Miguel Schincariol/AFP/Getty Images
Lena Hansen
June 26, 2014 AT 09:55 PM EDT

Al príncipe Harry estuvieron a punto de saltársele las lágrimas en un encuentro el pasado miércoles con unos niñas en Brasil que también habían perdido a sus madres.

Harry, que tenía 12 años cuando su madre –la princesa Diana– falleció en un accidente automovilístico en París en 1997, se identificó con el dolor de dos niñas brasileñas que están siendo criadas por su abuela porque su madre fue asesinada y su padre está en la cárcel.

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Tras conocerlas en un barrio pobre de Sao Paulo, Harry le confesó a la prensa que sintió la necesidad de compartir con ellas lo que le sucedió cuando era niño, pero se contuvo. “Hay dos niñitas —estoy bastante conmovido— de solo mirarlas quería hablar de mis propias experiencias. Pero no tiene sentido porque eso ya pasó hace mucho tiempo”, indicó.

El príncipe de 29 años dijo que se calló porque no sintió que las situaciones fueran comparables. “La valentía de ellas al mirarme, al sonreírme… quería usar mis propias experiencias para de alguna manera pequeña tratar de hacerles entender que yo entendía lo que estaban pasando”, indicó. “Pero tú oyes las historias y piensas: ‘Eso no es nada en comparación con lo que ellas han pasado’”.

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Harry añadió: “Me sentí completamente abrumado y en shock. Nunca he llorado en público que yo recuerde, pero estuve a punto. Fue increíble escuchar esas historias”. El episodio ocurrió en su visita a ACER, una organización encabezada por un británico que apoya a niños necesitados en el área de Diadema, cerca de Sao Paulo.

En un acto oficial posterior, el príncipe dijo sentirse como en casa en Brasil y en su discurso explicó las razones de su visita: crear vínculos más fuertes entre Brasil y el Reino Unido.

Además, mostro su sentido del humor con motivo de la Copa Mundial. “En 1894 un brasileño de ascendencia inglesa, Charles Miller, trajo un libro de reglas y un balón de soccer del Reino Unido”, recordó.

“Lo que nosotros inventamos Brasil lo perfeccionó. En el Reino Unido nos gusta pensar que esto fue un acto de la típica generosidad inglesa. Pero en verdad, es más un acto de la típica creatividad brasileña que espero les traiga gran éxito en la Copa Mundial”, concluyó.

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