Mezcalent
Lena Hansen and desde Miami
August 01, 2012 AT 09:45 PM EDT

Tras comenzar a sentir falta de aire y agitarse al cargar a su bebé Paolo, de 10 meses, el conductor argentino Fernando del Solar fue al médico hace un mes y medio. Lo que menos imaginó el conductor argentino de 35 años —quien cuenta que no fuma y lleva una vida sana— era que tras los exámenes médicos sería diagnosticado con linfoma de Hodgkin.

“Cuando uno enfrenta este tipo de desafíos, al principio es como si te apagaran el switch y sientes que la vida no tiene sentido”, confiesa. Sin embargo a medida que pasaron los días su actitud se volvió más positiva. “Estoy tratando de ver la bendición dentro de esta maldición, verlo como un desafío”, añade. “Me está enseñando a vivir cada día como si fuera el último, a no vivir como si fueras inmortal”.

Además de distraerse supervisando las audiciones de nuevos talentos para el reality show La Academia (TV Azteca), ha encontrado su mayor fuente de apoyo en sus seres queridos.  “Esto ha hecho que valore más el amor de la familia”, dice sobre su esposa, la también conductora mexicana Ingrid Coronado, de 36 años, la madre de sus hijos Paolo y Luciano, de 3 años. El conductor también dice tener una estrecha relación con su hijastro Emiliano, de 13 años. “Me refugio en el amor a mis hijos, en hacer más lo que quiero”, añade del Solar sobre esta etapa. “Me ha ayudado a encontrarme a mí mismo”.

Someterse a las quimioterapias no ha sido fácil, cuenta el conductor, quien también aboga por los beneficios del agua de guanábana o el zumo de limón con bicarbonato para regenerar las células. “Creo en la medicina alternativa”, asegura. Su esposa ha sido su cómplice número uno en esta lucha. “Ella también es una guerrera y me apoya muchísimo”, dice sobre Ingrid, quien lo ayuda a mantener la fe.

“El miedo a la muerte ahí está todo el día, pero hay que ver lo que uno hace con eso. Me ha acercado mucho a Dios. Trato de orar todas las noches”, afirma Del Solar. Compartir su historia con otros también le ha servido de aliento. “Quiero darles mi experiencia y una luz de esperanza. No sé qué vaya a pasar mañana. Hoy te puedo decir que tengo muchas ganas de vivir”, afirma. Y añade entre risas: “¡Ni loco me voy de aquí todavía!”. 

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