Pilar Sopeséns
July 12, 2014 AT 12:01 AM EDT

Me encantan los desfiles de Alta Costura porque son una oportunidad para soñar con los más increíbles trajes de noche que sin duda veremos en las artistas en las galas a venir, y que nos servirán de inspiración para nuestras propias ocasiones especiales. La Semana de la Moda de Alta Costura de París Otoño 2014 se desarrolló esta semana y con ella una serie de desfiles que se destacaron por inspirarse en épocas pasadas. 

Pascal Le Segretain/Getty Images

Uno de mis favoritos fue Versace. No soy una persona que gravite hacia los diseños llamativos y sensuales que siempre han caracterizado a esta marca pero admiro desde lejos cada una de sus colecciones por la manera tan ingeniosa en la que Donatella Versace construye sus vestidos, y lo fabulosas y poderosas que se ven las mujeres que los lucen. Para esta colección, Versace se inspiró en los años cincuenta y aunque hubo hombros redondeados y un énfasis en la cintura,  la diseñadora lo hizo a su manera. Los vestidos no eran realmente vestidos sino parte vestido y parte pantalón. Las telas envolvían el cuerpo de las modelos y se sujetaban por estratégicos broches, mientras que los hombros se dejaban al descubierto en cortes asimétricos. Mujeres fuertes, bellas, sexys… tal como lució Jennifer López ese día.

Michel Dufour/WireImage

Otro desfile que siempre me fascina ver es el de Valentino por el arte con el que María Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli confeccionan cada pieza. Esta vez, los diseñadores italianos se inspiraron en las togas romanas para crear los diseños más vanguardistas. Eran trajes de diosas largos y fluídos en los que resaltaban el uso estratégico de los accesorios, como las sandalias gladiadoras de tiras finas, delicadas y que llegaban hasta la rodilla, y los cinturones largos atados a la cintura. La belleza de los vestidos radicaba en su sencillez y en la elegante manera en la que la tela era drapeada sobre el cuerpo.

Pascal Le Segretain/Getty Images

Es admirable, por otro lado, la capacidad de Armani para crear prendas en diseños clásicos que duran para toda la vida. Su colección Armani Privé se centró en tres colores: negro, blanco y sobre todo rojo y se vieron los conocidos trajes de dos piezas que nadie sabe hacer mejor que él pero con un aire más jovial y femenino. Chaquetas en A, mangas con dulces volantes, una gran variedad de shorts elegantes y texturas que parecían ser piel cuando en realidad eran organza y mohair cuando en realidad eran nylon. Otro detalle especial de la colección fueron los arreglos de tul que se le colocaron a algunas modelos en la cabeza y aquellos que envolvían el torso de los vestidos creando una sensación de misterio.

Kristy Sparow/Getty Images

You May Like

EDIT POST