Cortesía Telemundo
Vicglamar Torres/NYC
May 26, 2011 AT 04:00 PM EDT

Son dos familias con muy buena posición socioeconómica. Los Conde y los Ruiz Arismendi son vecinos. Viven rodeados de lujos y aparentemente llevan una vida feliz, pero detrás de las fachadas de estabilidad hay todo un mundo de mentiras que el televidente irá descubriendo en La casa de al lado (Telemundo)– que se estrena este martes 31 de mayo a las 10:00 p.m–, estelarizada por Miguel Varoni, Catherine Siachoque, Maritza Rodríguez y Gabriel Porras, y en la que el actor David Chocarro juega un rol o mejor dicho unos roles fundamentales, porque da vida tanto a Adolfo Acosta –primer esposo de Ignacia Conde (Catherine Siachoque)– como a su hermano Leonardo, condenado de nacimiento a una silla de ruedas.

Una de las claves para entender la trama de esta nueva producción de Telemundo es justamente la muerte de Adolfo, quien cayó por el balcón de la casa de los Acosta, aunque de alguna manera su esencia se quedará rondando por la casa en la que su hermano gemelo, Leonardo, seguirá viviendo y gonzado de las atenciones y el cariño de algunos miembros de la familia y del rechazo de otros.

Darle vida a los Acosta implica un reto actoral muy grande para el histrión argentino. “A pesar de que ambos están muy bien definidos porque la invalidez física de Leonardo los marca muy bien, justamente lograr darle vida a Leonardo de una forma creíble y realista ha sido todo un trabajo”, comenta emocionado el histrión quien en la vida real cuenta además con un físico atlético por su constante apego a los deportes y al ejercicio físico.

“Me dio una alegría enorme cuando me ofrecieron el proyecto. Me sentí sumamente agradecido de que estuvieran confiando en mí para algo tan importante, pero a la vez me asusté un poco, sobre todo por Leonardo. Era un reto”, asegura. “Empezó un proceso de investigación muy serio. Me puse a leer de la enfermedad ¡Te confieso que casi me volví un erudito en la material!”, bromea el actor, quien le da mérito a su esposa en todo lo que fue la construcción del personaje. “Sin ella no hubiera podido. Pasaba horas en internet buscando información. La discutíamos. Pasé muchas, pero muchas horas viendo vídeos de personas con el mismo padecimiento de Leonardo, analizando su postura”.

La historia construida alrededor de los gemelos Acosta es que, durante el parto, Leonardo sufrió un trastorno medular y prácticamente nació con esa condición. “A pesar de que su cuerpo no es fuerte, es un hombre sumamente culto y sensible. Mientras que Adolfo era un joven emprendedor, exitoso económicamente y muy apegado a su hermano. Así que cuando se casó con Ignacia le pidió que lo dejara llevar a Leonardo con él. Al morir Adolfo, Leonardo queda prácticamente desamparado porque sus padres habían muerto”.

Con estos antecedentes, empieza la historia de éste chico culto, condenado a una silla de ruedas y quien además tiene problemas para comunicarse verbalmente. “Leonardo habla mucho con la mirada, con la respiración”, explica el actor, quien siente que se está comiendo un plato exquisito al poder darle vida a dos personajes tan disímiles en el mismo proyecto. “No sé cuál será la comida más elaborada que pueda hacer chef alguno, pero yo la estoy disfrutando actoralmente con estos dos seres”.

“Además creo que una de las cosas más maravillosas que me ha pasado es que ha sido todo un trabajo en equipo. Como ya dije, a nivel personal, mi esposa invirtió esfuerzo y trabajo para ayudarme a encontrar o a meterme en la piel de Leonardo y la verdad es un apoyo que agradezco profundamente. Por otro lado, también he contado con el apoyo de los productores, del director y hasta de mis propios compañeros. Así que siento como si hubiese encontrado un tesoro”, reflexiona agradecido el actor, quien asegura además que no tiene ningún apuro en protagonizar.

“Obviamente me gustaría que algún día se me dé la oportunidad, pero por ahora me siento feliz con todo lo que está pasando en mi carrera. Yo creo mucho en la fábula de la liebre y la tortuga, y prefiero ser la tortuga. Uno tiene que entender que todo en la vida tiene una etapa de maduración. Como profesional y como ser humano creo en la lógica y en la coherencia. Todo en la vida conlleva un proceso y en este preciso momento estoy viviendo un tiempo de aprendizaje y de crecimiento que debo digerir, disfrutar y agradecer.”

Échale una miradita a los vecinos de “La casa de al lado”

http:/www.youtube.com/embed/7u-wNsabFqc

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