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People Staff
July 22, 2008 AT 12:00 PM EDT

Parece que Cristian Castro ya se cansó de ser señalado como el malo de la hsitoria en medio del escándalo generado por las acusaciones de su ex mujeres, Gabriela Bo y Valeria Liberman. Durante una ceremonia en Las Vegas, NV, en la que fue reconocido como Máximo orgullo hispano, el cantante criticó que se le vea como un sujeto violento y que se haga eco de las declaraciones de sus ex compañeras sentimentales, quienes aseguran que el cantante las golpeó, además de poner en duda sus preferencias sexuales.

“La verdad me importa un reverendo cacahuate, ustedes pueden decir lo que quieran de mí, yo sé que la vida me quiere mucho, no tengo que poner atención más que a lo que a mí me importa, más que mi música”, dijo el mexicano de 33 años en conferencia de prensa.

El hijo de Verónica Castro reprochó a su primera esposa por haber afirmado recientemente que él la golpeaba y no le cumplía sexualmente. “Me da tristeza que pase eso, pues cuando se firmó el divorcio, ella y yo nos comprometimos a que no íbamos a hablar nada el uno del otro y ahora yo no voy a hacer otra cosa más que cantar”, comentó el intérprete de “Azul”.

“Pienso que tanto una como la otra me quisieron mucho y eso es con lo que yo me quedé de ambas relaciones, si peleamos fue legal, en todos los matrimonios hay peleas y hay que aguantarse tanto la mujer como el hombre y no hay que decir nada”, dijo el Gallito Feliz, justificando los encontrones que en su momento tuvo tanto con Liberman como con Bo.

El cantante, a quien en medio de la demanda de divorcio que le interpuso Valeria Liberman le prohibieron visitar a sus hijos, Simone, de 3 años, y Mikhail Zaratustra, de seis meses, también dijo que aunque le gustaría rehacer su vida, ya no quiere ningún matrimonio más.

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