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People Staff
November 08, 2006 AT 02:00 PM EST

Britney Spears está decidida a superar su ruptura matrimonial y rehacer su vida. Luego de solicitar ayer (martes) el divorcio de su esposo y padre de sus dos hijos, Kevin Federline, por “diferencias irreconciliables”, la cantante se ha dedicado a divertirse y compartir con sus amistades.

El lunes, un día antes de solicitar el divorcio en Los Ángeles, la artista hizo una aparición sorpresa en el programa Late Show With David Letterman (CBS), donde lució su esbelta figura con un vestido mini negro. Su estadía en la Gran Manzana ha estado llena de agradables momentos. El mismo día en que estalló la noticia del divorcio, la artista salió a cenar al restaurante italiano Baldoria, donde no paró de sonreír y saludar a sus fans. Más tarde fue a patinar sobre hielo con unos amigos a la pista de Rockefeller Center, donde lució muy animada.

Por su parte, Federline ha continuado con la promoción de su primer disco. De acuerdo a PEOPLE, el martes viajó nueve horas en el bus de su tour promocional a Chicago y tras llegar al hotel entró por la puerta trasera para evitar a la prensa. “Se veía deprimido, como si estuviera a punto de ponerse a llorar. Miró hacia el suelo todo el tiempo y no hizo contacto visual con nadie”, señaló una fuente a PEOPLE.

En la solicitud de divorcio, Spears pidió la custodia de sus dos hijos –Sean Preston y Jayden James– con derechos de visita para Federline. Además, la cantante pide que cada parte involucradas pague los servicios de sus respectivos abogados y declinó solicitarle manutención a su todavía marido. Spears también solicita que ciertos bienes, lo que incluye “diversa joyería y efectos personales”, sean considerados como propiedad separada. La pareja tiene un acuerdo prematrimonial, por lo que la separación debería ser menos compleja.

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