Seitrack Management / Akosta
Yoselín Acevedo/NYC
November 30, 2010 AT 06:00 PM EST

Luego de formar parte del desaparecido grupo Timbiriche, Benny Ibarra se ha consolidado en México como artista solista con siete discos; se ha destacado como compositor, director y productor artístico en varias producciones musicales; ha protagonizado obras musicales como Jesucristo Súper Estrella; y ha participado en varias películas, como Ciudad de ciegos y Amor Xtremo.

Pero, aún con su trayectoria de casi 30 años e innumerables logros artísticos, al cantautor mexicano todavía le falta conquistar un público: el público internacional. “He tenido la oportunidad de hacer giras por Estados Unidos y algunos lugares de Latinoamérica, pero hay países en los que la gente no conoce mi música”, nos dice Ibarra. “Tal vez porque no he encontrado el detonador correcto. Mi manera de trabajar siempre fue pensando en necesidades personales. Mis hijos, de pronto, estaban pequeños, entonces era más fácil hacer gira en México”.

Sin embargo, el intérprete de 40 años reconoce que “cuando te toca, te toca…aunque te quites”, y asegura que su nuevo disco, La marcha de la vida, es la producción perfecta para llevarlo a escenarios internacionales. “Este es el primer disco en mis casi 30 años de carrera que tengo la oportunidad de salir de mi país a presumir a otros lugares”, dice. “Compuse este disco pensando en ese sueño de un día poder presentarlo en Nueva York, en San Francisco, en Puerto Rico, cantar en Bogotá, en Santiago de Chile, en Quito, en Lima, en Madrid. Siento que es un disco con el que puedo hacer una carrera internacional”.

Y, ¿qué tiene este disco que hace que Ibarra se sienta tan seguro de que es el detonante que le hacía falta para internacionalizarse? “Es un disco que siento muy honesto y creo que esa honestidad me puede conectar con más personas y más público”, explica el compositor. “Es un disco para la gente, que les puede servir para vivir sus vidas más intensamente. Cualquier cosa que estés pasando en ese momento, ya sea por una tragedia, si estás bailando un vals con la persona con la que te acabas de casar, si estás haciendo el amor, si estás sólo en tu regadera, cada canción en este disco te hace sentir vivo y te hace sentir cerca de las cosas que son importantes en tu vida. Un disco tiene que ser un aliciente, un exorcista de emociones, ya sean buenas o malas, y este disco logra eso”.

El estilo ecléctico que caracteriza al ex Timbiriche se hace presente en La marcha de la vida. Con una interesante mezcla de ritmos, estilos y sonidos, cada canción posee vida propia y es capaz de alborotar emociones muy distintas, desde nostalgia hasta pasión.

“[Este disco] no tiene un estilo específico, sí sigo un sonido, una coherencia emocional. ‘Calaveras’, por ejemplo, contiene una mezcla de pop electrónico y folclore. Pero, de repente hay canciones inspiradas en bandas de guerra, como en ‘La marcha de la vida’, y hay otras canciones que tienen rock”, ofrece Ibarra. “A mí me ha costado mucho trabajo toda mi vida explicar el tipo de música que hago porque creo que al final lo que hago es música que me gusta y me gustan muchos tipos de música. Hacer ese tipo de música me permite conectarme con diferentes emociones y diferentes partes del ser humano. Creo que todos tenemos dentro múltiples personalidades, dependiendo de nuestro estado de ánimo, de la gente con la que estemos. Es un disco que puedes oír sin que te empalague, que mueve diferentes fibras con cada canción. La primera te puede dar nostalgia, pero la segunda te puede hablar de la sensualidad, y la tercera te puede hablar de la espiritualidad, y la cuarta, de la ternura, y la quinta, de la diversión o la locura”.

Todo parece indicar que Ibarra no se equivocó, pues a tan sólo horas de su lanzamiento en Estados Unidos este martes 30 de noviembre, La marcha de la vida se colocó en el Top 10 de los discos latinos más vendidos en iTunes en Estados Unidos. Y en México alcanzó el primer lugar de ventas en iTunes el mismo día de su estreno.

Otra satisfacción que le trae este disco es haber contado con la colaboración de Lila Downs, con quien interpreta a dúo el primer sencillo, “Calaveras”. Pero, esto no se dio por pura casualidad, de hecho, Ibarra escribió este tema el día 2 de noviembre del 2009, cuando se celebra en México el Día de los Muertos, y lo compuso con el propósito de algún día interpretarlo junto a la popular cantante mexicoamericana, a quien ni siquiera conocía entonces.

“Cuado fui a conocer a Lila, me llevé a Oaxaca un pequeño equipo de grabación y lo instalé en el hotel y después de estar cenando con ella y su marido, Paul, nos fuimos los tres a mi cuarto y estuvimos compartiendo ideas de arreglo, ideas melódicas”, relata Ibarra. “Y lo padre fue que vibramos muy bien en el nivel artístico, espiritual y personal. Hubo mucha compatibilidad de espíritu”.

Fue así como se dio esta colaboración entre estos dos talentosos artistas y fue así como nació “Calaveras”, tema del que aquí te presentamos el vídeo clip, que fue grabado en el Ex Convento del Parque Nacional Desierto de los Leones, ubicado al sur de Ciudad de México.

You May Like

EDIT POST