TIME LIFE PICTURES/GETTY IMAGES
Yoselín Acevedo / NYC
March 03, 2008 AT 10:00 AM EST

Desde sus inicios en el mundo de las telenovelas, que se remontan al año 1971 con El amor tiene cara de mujer, Angélica Aragón se ha ganado el cariño de innumerables fanáticos y el respeto y la admiración de sus colegas. Con una carrera intachable en teatro, telenovelas y cine mexicano, así como internacional, esta mexicana ha logrado consagrarse como una de las primeras actrices en su país.

Más de 20 telenovelas y 30 películas filmadas en el país azteca, Estados Unidos y otros países de Latinoamérica conforman el listado de logros que hacen a la histrión de 54 años una autoridad cuando de la actuación se trata. Es por eso que al encontrarnos con ella en una fiesta que se realizó recientemente en Nueva York en honor a la película Bella, en la que participó, aprovechamos para tener una interesante conversación sobre el presente y el futuro de las telenovelas mexicanas.

¿Qué piensa sobre la telenovela “Victoria”, el remake de “Mirada de mujer”, trama que usted protagonizó en 1997?
No tengo ningún dato al respecto, no sé nada, salvo que [Victoria Ruffo] estaba en Colombia los últimos meses trabajando en esa telenovela. Ojalá que la historia esté bien adaptada, que sean inteligentes los diálogos como lo fueron los nuestros. Hemos trabajado mucho juntas, es una gran amiga mía, tiene una gran capacidad de adaptación y estoy segura que va a hacer un gran trabajo. Lo que me da lástima es que tantos recursos y esfuerzo humano se dediquen a una historia tan conocida, habiendo tantas historias que se pudieran contar.

¿Cuál es su opinión sobre las nuevas historias que se están haciendo en México?
Pero, ¿cuáles nuevas historias se están haciendo? Yo pregunto, sinceramente. Llevo varios meses fuera, no sé cuáles son las novelas que están al aire en estos momentos, pero por lo que he podido observar en los últimos años, todas son refritos: una nueva versión de Café con Aroma de Mujer, la quinta versión de Yo soy Betty, la fea.

En su opinión, ¿cómo afecta eso al futuro de las tramas mexicanas?
El error que estamos cometiendo, me parece, es que no estamos generando escritores jóvenes con talento, con experiencia, porque lo que están haciendo es adaptar historias viejas. Entonces hay un riesgo muy grande. Hasta hace 10 ó 12 años, la telenovela en México representaba la fuente más importante de divisas extranjeras después del petróleo, en términos de las exportaciones de las telenovelas a más de 110 países en todo el mundo y eso ya no es así. El público sí ha demostrado sus necesidades al buscar otras opciones y no seguir tan fiel a la telenovela. Espero que volvamos a tener historias originales.

¿Cómo se siente con el éxito que ha tenido “Bella”?
Estoy feliz porque creo que lo merecen totalmente, tanto Alejandro Monteverde como Eduardo Verástegui y Leo Severino. Me parece que el enorme talento que tienen y el empuje con el que quieren promover su trabajo son elementos esenciales para un triunfo asegurado. Es necesario que se les reconozca porque ese estímulo es muy importante para los realizadores.

En los últimos años la hemos visto más envuelta en el cine que en la televisión, ¿planea dedicarse completamente a las películas?
Es lo que estoy tratando de hacer. Le dediqué unos 26 años de mi vida a la televisión, tanto en TV Azteca como en Televisa. Reconozco que hubo muchos proyectos cinematográficos que tuve que dejar a un lado por estar trabajando en otra área. Ahora, con el resurgimiento del cine mexicano, me da mucho gusto poder participar en nuevos proyectos cinematográficos. Pero también he hecho películas en Venezuela, en Chile, donde se están haciendo algunas películas mexicanas con grupos creativos multinacionales. Hay una nueva familia cinematográfica trasnacional, a nivel de Hispanoamérica.

You May Like

EDIT POST